TDAH

Neurofeedback aplicado al déficit de atención

 
El Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) es un desorden neurológico, de etiología múltiple, que afecta al 5% de los niños entre 4 y 17 años. Sin embargo, estudios epidemiológicos más recientes indican que se ve afectada por este desorden un 20% de la población. Estos niños, jóvenes y adultos, presentan dificultades para prestar atención, en algunos casos depresión y ansiedad, baja autoestima, presentar impulsividad y conductas antisociales, pueden ser víctimas de bullying, sufrir rechazo y ser vistos como “raros o inadaptados” y conductualmente disruptivos. Sin embargo, en general son inteligentes, creativos y compasivos.
 
Los adultos con TDAH presentan menor estabilidad laboral, inquietud, habla excesiva, impulsividad, impaciencia, pueden ser desorganizado, tender a cometer errores, tienen dificultad para concentrarse, tendencia a soñar despiertos (fantasear), tendencia a no finalizar tareas y proyectos, ansiedad, insomnio, consumo de sustancias tóxicas, dificultades en las relaciones interpersonales y de pareja
 
Las personas que padecen este desorden tienden a presentar alteraciones neuroquímicas en las zonas frontales del cerebro. En términos de ondas cerebrales, presentan un aumento de ondas theta y una disminución de las ondas alfa y beta,  lo cual explica en gran medida la dificultad que tienen estas personas para relajarse, tener un sueño reparador y prestar atención, así como la impulsividad. Luego de un entrenamiento con Neurofeedback, se observa en estas personas una respuesta satisfactoria global, respecto a las alteraciones fundamentales y dificultades relacionadas al TDAH. Mejoran el comportamiento alterado, la atención sostenida, disminuyen la impulsividad, 
Los efectos pueden verse en todos los contextos, en el escolar, extracurricular, deportivo, en casa, en las actividades sociales y rutinarias; en el área laboral y social, en el caso de adultos. 
 
Beneficios en el TDAH con el Neurofeedback
 
Incrementa la atención
Incrementa la concentración
Incrementa la capacidad de memorizar
Disminuye la impulsividad
Disminuye la hiperactividad
Disminuye la ansiedad, estrés y depresión 
Mejora las relaciones interpersonales
Mejora la calidad del sueño

 

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